La difteria es una enfermedad infecciosa aguda causada por la bacteria Corynebacterium diphtheriae, un bacilo grampositivo que produce una toxina altamente potente capaz de afectar diversas partes del cuerpo. Esta toxina es la responsable directa de las lesiones, características y los síntomas sistémicos que comprometen la salud del paciente. La infección se localiza principalmente en las vías respiratorias superiores, donde induce la formación de una pseudomembrana grisácea, firme y adherente, que puede obstruir parcial o totalmente las vías aéreas, complicando la respiración. La toxina diftérica no solo produce daño local sino que puede diseminarse a órganos vitales como el corazón, el sistema nervioso y el riñón, generando complicaciones graves que requieren atención médica inmediata.


